AUTOAPRENDIZAJE

¿Cómo ser un Empresario Autodidacta?

“La hierba siempre es más verde en el otro lado”: seguro que alguna vez te has cruzado con este proverbio en tu vida, pero difícilmente has pensado en asociarlo con tu propio ser. Esto es especialmente cierto cuando uno es un “esclavo” corporativo de 9 a 5 y siente que debe obedecer las órdenes e instrucciones dadas. Lo anterior, unido a la falta de sentido de la libertad y del espacio para seguir la propia visión creativa e innovadora, hace que la hierba del otro lado parezca más verde. En estas condiciones, ser tu propio jefe, iniciar una empresa y ser un emprendedor de éxito parece definitivamente una opción mucho más impresionante, apropiada y cómoda. Pero la pregunta sigue siendo: “¿tienes lo que hay que tener para ser un empresario de éxito y, si no es así, ¿puedes aprender a serlo?”

Es importante entender que una persona que asiste a una escuela o recibe un entrenamiento específico para ser emprendedor no será necesariamente la única que tenga éxito. Más bien cualquiera puede ser un emprendedor de éxito y convertir una nueva empresa en algo grande. Ciertamente, la educación es importante y el conocimiento específico es siempre una ventaja. Pero si no eres un emprendedor con formación y aun así tienes ganas de crear tu propia empresa, no dejes que la falta de un título te frene.

Todo lo que tienes que hacer es identificar las habilidades que necesitas desarrollar y dominar para tener éxito como emprendedor. Esta idea de educarse a sí mismo con los recursos disponibles en ausencia de mentores y educación adecuados se conoce como autoaprendizaje. (Segal & Schoenfeld & Borgia, 2007)

Autoaprendizaje

No hay dudas ni preguntas sobre el gran impacto social y económico que tiene la educación. El concepto de aprender, evolucionar y crecer constantemente a través del acto de educarse a sí mismo es notable. El mundo del emprendimiento no es diferente. Estar estancado y estar inmóvil es el fin absoluto de todo. Hay que seguir moviéndose, hay que mantenerse en línea con lo nuevo que está sucediendo en el mundo y mantener su ideología y pensamiento en consonancia con el progreso del mundo.   

El autoaprendizaje es la principal habilidad empresarial que puedes adquirir y pulir. Trabaja en ti mismo antes de trabajar en tu empresa. Esta forma de aprendizaje es valorada porque hace que aprendas a través de los errores (proporcionando experiencia de primera mano); es un método de aprendizaje sin estrés ni presión, que te hace aprender mucho más, por ejemplo, a gestionar el tiempo y a manejar el estrés, a establecer objetivos y, lo más importante, es que está guiado por la curiosidad. El autoaprendizaje es básicamente una autoevaluación.

La idea básica es mantenerse actualizado, informado y educado sin la estructura adecuada de mentores e instituciones. Se aprende a través de las experiencias, de la conciencia, de la exposición, del fracaso y del éxito y te mantienes a la par y actualizado sobre tu campo y el mundo en general. Esta práctica te da la ventaja de comenzar a comercializar tu empresa de forma brillante y aventurarte en el mundo de la competencia totalmente equipado y preparado. (Michelacci, 2003).

Habilidades empresariales

Cuando te decidas a ser emprendedor o si ya deseas serlo, hay algunas habilidades y características que debes desarrollar y dominar. Además, si quieres ser un emprendedor autodidacta , entonces debes encontrar, adquirir y pulir estas 5 habilidades como prioridad en tu lista de tareas.

1) Concepto de negocio y exploración del entorno: Algunas personas consideran que la definición básica del espíritu empresarial es tener un concepto de negocio viable, pero la habilidad empresarial clave es ser capaz de escanear el entorno. Ser capaz de reconocer las oportunidades  disponibles en el mercado es la habilidad que define a un emprendedor. La habilidad empresarial clave es tener un ojo para lo que se necesita en el mercado, qué es lo que el mercado aceptará y comprará, y cuáles son los puntos al rojo vivo en los que se puede golpear el martillo.

2) Pasión y curiosidad: Para un emprendedor formado o para alguien que prueba suerte mediante el autoaprendizaje, la pasión es un rasgo que no sólo es crítico y crucial para ser un emprendedor de éxito, sino que también es un rasgo que no se puede enseñar. Nadie puede enseñarte a apasionarte por lo que haces. Tiene que surgir de tu interior y de tu pasión por tu sueño. Tu idea y tu misión son un reflejo directo de cuán claro y enfocado estás hacia tu objetivo final.  Como he dicho antes, la hierba siempre es más verde en el otro lado, así que si te lanzas a la idea de ser un emprendedor sólo porque te apetece ser tu propio jefe y establecer tus propios horarios, lamento decirte que lo haces por razones equivocadas. Tienes que tener muy claro que es lo que quieres conseguir y por qué quieres conseguirlo. La pasión es el único ingrediente que te hará superar las dificultades de entrar en el mundo del emprendimiento.

3) Gestión del riesgo: Siempre que inviertas tu tiempo, tus finanzas, tus esfuerzos y tu visión en una nueva empresa, estás asumiendo un riesgo. Por muy convencido que estés de una idea, las posibilidades de que funcione o de que te caigas de bruces son siempre parte y parte. Esto no significa que la idea de fracasar te impida intentarlo, sino que lo importante es que sepas perfectamente y con claridad qué es lo que vas a hacer en caso de que tu plan fracase. Porque si no es así, es posible que no puedas volver a confiar en tus sueños (y tu sueño puede no ser la opción más segura, pero una vez que das un salto de fe asegúrate de tener un plan B para hacer frente a las aguas turbulentas).

4) Habilidades de comunicación: Independientemente del hecho de que vayas a entrar solo al mundo del emprendimiento o formando parte de un equipo, si no sabes cómo comunicarte de forma eficaz y eficiente, nunca podrás triunfar. Aunque pueda parecer brutal, esto no es más que la verdad. Tienes que saber comunicarte; si eres el líder, tienes que comunicarte con el cliente, tus compañeros, subordinados y socios. Incluso si formas parte del equipo, la comunicación es vital.

La comunicación ineficaz conduce a la falta de comunicación, a lagunas y a un objetivo indefinido.

La claridad y la concentración son los peldaños básicos de la escalera que conduce al éxito. Como emprendedor, si no consigues comunicar tu ideología con el cliente, tu visión con tu equipo y la solución esperada con la mano de obra, no importa lo brillante que seas en la fase de concepción y diseño, nunca podrás tener éxito. Así que asegúrate de saber cómo hacer llegar tu punto de vista y la agenda de forma eficaz y eficiente a través de la mesa de conversación.

5) Aprende a ser inteligente: Emprender es más un trabajo inteligente que un trabajo duro. Puedes trabajar las 24 horas del día, como un loco, pero si no eres inteligente en tu trabajo y en tu estrategia, estarás perdiendo el tiempo. Tienes que aprender y pulir la habilidad de adoptar un enfoque inteligente. Tienes que ser capaz de preparar una estrategia y un plan inteligente. Es necesario que avances de una manera estratégica en cada fase de tu trabajo, desde la formación de una red sólida hasta el desarrollo de la capacidad de recuperación; desde la adopción de un pensamiento estratégico hasta la práctica de un enfoque eficiente; desde el cuidado de las finanzas y las ventas hasta una perfecta marca: todo debe ser inteligente, planificado y eficaz en cuanto a tiempo y costes. 

Por último, como alguien que desea ser un emprendedor o desea transformarse de un emprendedor común a un gran emprendedor, tienes que estar totalmente preparado para manejar y gestionar los fracasos. La gestión de los fracasos es el punto de inflexión para todos.

Si no estás preparado para levantarte después de que te hayan dado un buen golpe, ¿cómo vas a poder mantenerte en un lugar lleno de golpes que quieren derribarte en cada oportunidad? (Balkrishna & Narkhede & Rupendra S & ehete & Rakesh &Raut & Subhash & Mahajan , 2014)

Tienes que aprender a tomar cada pequeño revés y cada fracaso en el camino como una fuente de aprendizaje y autoevaluación. Todas las habilidades emprendedoras mencionadas anteriormente ayudan a evitar y a sobrevivir al fracaso. No siempre es fácil aceptar el fracaso, pero hay que centrarse más allá de la derrota. En caso de no tener éxito, hay que reconocer el fracaso, aceptarlo y asumirlo. Porque sólo así podrás convertir el fracaso en una oportunidad. 

Para ser un emprendedor, uno de éxito y autodidacta, hay que estar en un estado constante de aprendizaje y evolución. Hay que evolucionar constantemente, ajustarse y adaptarse. Aprende a través de tu experiencia, aprende a través de tus errores. Asegúrate de adquirir las habilidades técnicas, de gestión, empresariales y de madurez personal necesarias. Si no tienes éxito al principio, vuelve a levantarte, haz una autoevaluación, aprende y vuelve a contraatacar con fuerza. El éxito está a pocos pasos. ¡NO TE RINDAS!

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